Viernes, 30 Julio 2010
Iglesia rupestre de Campo de Ebro
Miércoles, 04 de Febrero de 2009 21:53

Iglesia rupestre de Campo de Ebro

Iglesia rupestre de Campo de Ebro

 

La iglesia rupestre se encuentra en el mismo pueblo de Campo de Ebro (Valderredible). Se llega siguiendo la carretera autonómica CA-272 que pasa por el pueblo y podemos localizar la ermita fácilmente puesto que se encuentra justo detrás de la iglesia parroquial de San Millán. La iglesia rupestre está normalmente cerrada pero se puede ver bastante bien a través de las rejas de la puerta y ventana por lo que no es imprescindible entrar en ella, aunque si tienes mucho interés pregunta por Aurea en el pueblo y te acompañarán pàra visitar la iglesia.

La iglesia rupestre horadada en la piedra tiene como advocación a San Miguel y está declarada está Bien de Interés Cultural desde 1985.

Esta iglesia destaca, a pesar de su pequeño tamaño y sencillez, por el hermoso entorno que le rodea junto a la bella iglesia parroquial y con unas hermosas vistas de gran parte del valle de Valderredible. La visita merece la pena aunque sólo fuera por las bellas vistas. Así expresado en estos términos parece no ser gran cosa, sin embargo, si añadimos los componentes históricos la cosa cambia y pasa a ser una atracción de primera magnitud.

Así, según los últimos estudios del equipo de investigación de la Universidad de Tennesse dirigidos por Gregory B. Kaplan, esta ermita sería un claro ejemplo de las primeras manifestaciones del Cristianismo en Cantabria.

Se destaca en dicho estudio que a través de los textos de la “Vida de San Millán” escritos por San Braulio se puede deducir que gran parte su acción evangelizadora se desarrolló en Valderredible, y teniendo en cuenta la titularidad de la iglesia parroquial a San Millán justo al lado de la iglesia rupestre, bien pudo ser el oratorio principal y donde se depositaron los restos del Santo tras su muerte y cuyo nombre pasaría a la iglesia parroquial una vez construida ésta.

Esta pequeña ermita se compone de una sola nave, de planta rectangular alargada y ábside de planta de herradura. Un banco tallado en la roca la recorre en todo su perímetro y en el centro de la nave hay restos de lo que algún día pudo ser un pilar central. El ábside está un poco más alto que la nave, por lo que hay un escalón que salva la diferencia de altura, y como era preceptivo, sigue las normas de ubicación geográfica en posición orientada hacia el este donde nace el sol.