| Iglesias rupestres en Valderredible |
| Martes, 13 de Enero de 2009 02:00 |
|
Arte rupestre en Valderredible
El patrimonio rupestre y especialmente el de las iglesias rupestres de Valderredible y su entorno, por sus caracterÃsticas, magnitud, singularidad en origen e importancia histórica supone el mayor y más impresionante conjunto rupestre de la PenÃnsula Ibérica. El conjunto catalogado hasta el momento, según el inventario realizado por Julián Berzosa en su libro "Iglesias rupestres", consta de cinco ermitas o iglesias rupestres, tres iglesias semirupestres, dos parroquias con sectores rupestres, setenta cuevas artificiales, veinticinco necrópolis rupestres con más de 300 tumbas, tres fuentes rupestres, un abrevadero y seis grabados rupestres. Otras se habrán perdido por la erosión y otras estarán ocultas por la vegetación y el terreno. El origen de las ermitas o iglesias rupestres de Valderredible, tradicionalmente se creÃa que eran pequeñas cuevas ocupadas por ermitaños desde la época de dominio musulmán y se mostraban los arcos de herradura como ejemplo de su influencia mozárabe. Sin embargo, desde hace algunos años los investigadores han prestado especial atención a su gran importancia histórica y en sucesivos estudios se han ido catalogando y estudiando en profundidad gracias a personas como González Echegaray, GarcÃa Guinea, Iñiguez, Monreal, Carrión Irún, Madariaga, Bolado Gutiérrez, la Universidad de Cantabria, Julian Berzosa y Gregory Kaplan entre otros. Actualmente se cree que el origen de los eremitorios rupestres de Valderredible es de época visigoda, desde los inicios de las corrientes evangelizadoras del cristianismo en Cantabria. Como indica Julián Berzosa los arcos de herradura presentes en las iglesias rupestres corresponden a periodo visigodo. Esto es conforme con los nuevos estudios de la Universidad de Cantabria y con las investigaciones de Gregory Kaplan, donde un detallado informe de las medidas de los arcos presentes en las iglesias rupestres demuestra sin lugar a dudas que concuerdan con las dimensiones de arcos de herradura visigodos. En el siglo VI fue San Millán quien ejerció la acción evangelizadora en Valderredible. Los ermitaños como San Millán buscaban refugio y soledad en cuevas excavadas en roca arenisca que adquirÃan carácter religioso como oratorio y a los cuales numerosas personas se acercaban por la fama de sus milagros. San Millán murió en época coincidente con la conquista de Cantabria por parte de Leovigildo y cuando murió sus restos fueron depositados en un oratorio rupestre, es posible que fuera la iglesia rupestre de Campo de Ebro como especula Gregory Kaplan en su libro "El culto a San Millán en Valderredible". En años posteriores se ampliaron las ermitas con rasgos del arte visigodo como separación del ábside de las naves, capiteles y arco de herradura con proporciones visigodas, etc. Muchas de estas cuevas, como por ejemplo Arroyuelos, Cadalso o Santa Maria de Valverde tienen próximas necrópolis con tumbas antropomorfas. Con la explosión del románico su utilidad ya fue menor y aunque algunas ermitas rupestres, como la de Santa MarÃa de Valverde o Cadalso, siguieron reformándose y utilizándose para el culto, la mayorÃa fueron abandonadas o utilizándose para usos no religiosos. No debemos caer en el error de simplificar la finalidad histórica que han tenido estas cuevas. Como indica Julian Berzosa en su libro "Iglesias rupestres" además de las iglesias conocidas tenemos múltiples cavidades rocosas hechas por el hombre que han sido utilizadas desde la prehistoria, cambiando muchas veces de utilidad y siendo reutilizados para diversos fines. Su dilatada historia con sucesivas transformaciones y la erosión sufrida dificulta su datación en todos los casos, más de 2.000 años en algunos casos y en el caso de las iglesias más importantes haber sido ampliadas en distintas épocas. Las ampliaciones sucesivas borran las huellas de las anteriores y en origen algunas pudieron ser habitáculos prehistóricos, luego celdas de anacoretas y posteriormente iglesias en época visigoda proliferando en gran cantidad hasta la época del románico en donde van perdiendo su anterior importancia.
|
