¿Pudo mentir Gonzalo de Berceo acerca de la vida y muerte de San Millán en Valderredible?

Los últimos años se han ido conociendo sorprendentes datos producto de nuevas investigaciones relacionadas con la vida de San Millán que cuestionan lo que la historia nos habÃa presentado hasta ahora.
Hasta ahora se conocÃa principalmente la vida de San Millán a través de la obra "Vita Sancti Emiliani" que escribió San Braulio, obispo de Zaragoza, en el año 638, setenta años después de la muerte de San Millán. En esta obra se describen la vida y milagros del santo y su paso por el Monasterio de la Cogolla en la Rioja y por Valderredible.
Tradicionalmente el poeta Gonzalo de Berceo, exponente de una nueva escuela narrativa de carácter erudito, el mester de clerecÃa, pretendÃa instruir presentando unos protagonistas de ejemplares cualidades morales. Entre sus obras acerca de las vidas de Santos, destaca "Vida de San Millán de la Cogolla" escrita en el siglo XIII que consta de 489 coplas. De las coplas 1-361 están basadas en la obra escrita por San Braulio, y después del último milagro citado por San Braulio, Berceo agrega 120 coplas más con los Votos de San Millán y seis coplas más para dos milagros tradicionales. Sin embargo, en las coplas añadidas, Gonzalo de Berceo se esfuerza en demostrar los privilegios del Monasterio de San Millán de la Cogolla y en dar forma legal a una costumbre secular de enviar a San Millán ofrendas y votos animando a las gentes a contribuir al Monasterio.
Recientemente, el investigador Gregory Kaplan en su obra "El culto a San Millán en Valderredible" indica que Gonzalo de Berceo utilizó la obra de San Braulio para escribir la Vida de San Millán de la Cogolla y modificó aquellos pasajes que relacionaban a San Millán con Valderredible alterando detalles para reforzar el vÃnculo entre el Santo y el Monasterio de San Millán de la Cogolla con el fÃn de aumentar su fama y asà recoger más donativos y visitas de peregrinos.
En el siglo VI, antes de la caÃda de los cántabros en Amaya ante las tropas visigodas de Leovigildo, San Millán ya dedicaba su vida a la evangelización cristiana en Valderredible utilizando cavidades excavadas en roca como eremitorios rupestres. Según se indica en los textos de San Braulio que describen la vida de San Millán, éste tenia un gran número de seguidores y gentes que se desplazaban hasta su presencia por la fama de sus milagros.
Indica Gregory Kaplan basándose en los textos de San Braulio, que San Millán pudo morir en Valderredible y sus restos permanecer en un oratorio rupestre hasta ser trasladados en una fecha anterior al siglo X en que se constata la presencia de éstos en el Monasterio riojano.
Estas investigaciones, según Kaplan, pueden dar un vuelco a la historia puesto que basándose en datos históricos se refuerza la hipótesis sobre de la vinculación de San Millán a Valderredible y su influencia en la proliferación de iglesias rupestres y la peregrinación cristiana desde el siglo VI. La gran importancia de estas peregrinaciones y continuo avance de la cristianización tras la muerte de San Millán que prácticamente coincide con la invasión visigoda le confieren una importancia histórica a Valderredible de primera magnitud.
En cuanto al origen de las iglesias rupestres de Valderredible, tradicionalmente se creÃa que eran pequeñas cuevas ocupadas por ermitaños desde la época de dominio musulmán y se mostraban los arcos de herradura como ejemplo de influencia mozárabe. Sin embargo, desde hace algunos años los investigadores han prestado especial atención a su gran importancia histórica y en sucesivos estudios se han ido catalogado y estudiado en profundidad gracias a personas como González Echegaray, GarcÃa Guinea, Iñiguez, Monreal, Carrión Irún, Madariaga, Bolado Gutiérrez, la Universidad de Cantabria, Julián Berzosa y Gregory Kaplan.
Actualmente parece claro que el origen de los eremitorios rupestres de Valderredible es de época visigoda, desde los inicios de las corrientes evangelizadoras del cristianismo en Cantabria. Como indica Julián Berzosa en su libro "Iglesias rupestres de Valderredible" los arcos de herradura presentes en las iglesia rupestres corresponden a periodo visigodo. Esto es conforme con los nuevos estudios de la Universidad de Cantabria y con las investigaciones de Gregory Kaplan, donde un detallado informe de las medidas de los arcos presentes en las iglesias rupestres demuestra sin lugar a dudas que concuerdan con las dimensiones de arcos de herradura visigodos.