Viernes, 30 Julio 2010
Prehistoria en Valderredible
Miércoles, 04 de Febrero de 2009 22:11

Típica construcción en la antigua Cantabria

Prehistoria en Valderredible

 

Aunque podamos especular sobre las andanzas del homo antecesor y homo heidelbergensis por Valderreible dada su relativa cercanía a la Sierra de Atapuerca (menos de 100 km.), y aunque tenemos también algunos indicios en la zona de presencia humana en el Paleolítico Superior, lo cierto es que hasta después de que se produjera el último cambio climático postglaciar, pasando de frío a templado, a partir del 8.000 aC, no se aprecia con certeza la ocupación humana en la zona.

Es ya en el Neolítico y Edad de Bronce donde aparecen las primeras manifestaciones de la actividad humana por ejemplo las hachas planas de Salcedo, dólmen de La Cabaña en Sargentes de la Lora, menhir Lanchahincada de San Martín de Elines, pinturas y grabados del Abrigo del Cubular, ídolo de Ruanales, grabados en el entorno del Monte Hijedo, etc.

Tras la llegada de una primera oleada de población protocelta procedente del centro de Europa sobre el año 1.100 aC que sustituyó a la población autóctona, y otra celta sobre el año 600 aC más tranquila por la similitud cultural de los pobladores podemos considerar que Valderredible se constituye como parte fundamental de la Cantabria de origen celta entre esta segunda oleada celta del año 600 aC y la conquista romana del 19 aC, donde los núcleos fortificados más importantes se encontraban muy próximos como Amaya, Monte Bernorio o Cildá.

Monte Bernorio fue la más poderosa fortaleza Cántabra de la época prerromana y disponía de potentes murallas y defensas que protegían la entrada occidental de Valderredible. Sus defensas naturales al estár rodeado de montañas y protegido por la impresionante pared de La Lora al sur, junto con defensas construidas como Monte Bernorio y posiblemente otras no conocidas por el momento, harían de Valderredible una zona inexpugnable.